Todo el mundo en Alhucemas tiene ciertas fechas grabadas en la memoria.

Entre 1921 y 1927 el Ejército español empleó en el Rif gases asfixiantes prohibidos y estrenó el gas mostaza.

En 1958, dos años después de la independencia de Marruecos, las provincias del Rif se sublevaron contra el monarca Mohamed V. El entonces príncipe Mulay Hassan, padre del actual rey, se encontraba al mando de las fuerzas armadas de Marruecos. Desde un helicóptero dirigió la represión donde, según indica desde Francia el historiador Pierre Vermeren, está más que probado que Hassan usó napalm (una especie de gasolina gelatinosa). Vermeren calcula en 8.000 el número de muertos.

Convertido ya en rey, Hassan II volvió a aplastar otra revuelta rifeña en 1984.

No podía faltar la primavera árabe de 2011. Alhucemas puso las únicas víctimas mortales de Marruecos. Eran cinco jóvenes que murieron calcinados la noche del 20 de febrero en un cajero automático en circunstancias aún no aclaradas.

Y así llega el 28 de octubre de 2015, el día en el que el vendedor de pescado Mouhcine Fikri murió triturado en un camión de basura cuando trató de impedir que le confiscaran la mercancía ilegal.

1921, 1927, 1958, 1984, 2011, 2015 estas son las fechas claves para entender la situación actual del Rif, donde miles de personas fueron víctimas de la ocupación española y francesa y que viven hoy en día condenados al ostracismo por el régimen marroquí.

Viernes 18 de mayo a las 19:00 en el local de CGT Zona sur, Plaza de Tirso de Molina, Getafe.