Antes que celebrar el gran éxito de la Huelga Feminista de 24 horas y las enormes manifestaciones del 8 de Marzo, quisiéramos dedicar unas líneas de reconocimiento a la organización de esta lucha por parte de muchas mujeres activistas y compañeras. Acababa de pasar el 8 de Marzo de 2017, cuando el movimiento feminista, consciente de la necesidad de apostar fuerte en la reivindicación de los cada vez más mermados derechos de las mujeres, pero a la vez instisfecho ante los resultados del paro simbólico contra las violencias que se había realizado, comienza un proceso interno -pero abierto- de debate y reflexión, en el que se van definiendo, a través de una toma de decisiones asamblearia, los amplios objetivos de la Huelga Feminista: pararlo todo hasta lograr otra forma de vida; este proceso ha continuado dándose en tres planos, local, del estado español e internacional. Poco a poco, las asambleas se van llenando de mujeres que pertenecen al movimiento feminista, pero también algunas a otras organizaciones. Se iniciará entonces una primera extensión a los sindicatos, movimientos sociales y partidos, buscando alianzas en la organización de la huelga.

Las olas, que el movimiento había levantado, llegaban a nuestra puerta. Por ello, CGT inicia un proceso interno de debate en sus asambleas, decidiendo finalmente apoyar la huelga de 24 horas que el movimiento feminista demandaba. No todos lo vieron conveniente de primeras, puesto que se planteaba como una huelga muy diferente a las hasta ahora realizadas. Sin embargo, la mayoría estábamos de acuerdo con la necesidad de apoyar al movimiento feminista, como a los demás movimientos sociales, al margen de que la convocatoria no fuese muy secundada. Las mujeres del SOV de CGT Zona Sur, vimos además la necesidad de comprometernos con el movimiento en la organización y extensión de las Asambleas en los pueblos en los que tenemos presencia. Así, dimos vida a ese oleaje, que ahora entraba por fin en nuestros pueblos; muchas mujeres activistas han estado organizando las Asambleas 8M en Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés, Móstoles, Parla o Pinto. Primero en asambleas masivas con tormentas de ideas sobre lo que podríamos hacer. El activismo ocupaba ahora la mayor parte de nuestro tiempo, donde no llegaba una, llegaba la otra, levantando entre todas un movimiento autónomo de mujeres, que pudiera liderar las protestas.

Pero sabíamos que esto no sería suficiente, había que extender la ola, incorporar al debate y la lucha a todas nuestras compañeras del sindicato, pero también de los barrios, increpar a la sociedad, canalizar la rabia ante la precariedad de nuestras vidas, transformar la fuerza de nuestro hartazgo en ilusión y rebeldía. Y así llegó la difusión en las calles, los mercados, las plazas, los centros de trabajo, las redes sociales, los transportes, hasta que la Huelga Feminista pudo respirarse.

Tenemos que reconocer también a nuestros compañeros, que han sabido dar un paso atrás, pero mantener su apoyo incondicional, respetando la autonomía de nuestras mujeres en la toma de decisiones, entendiendo que el protagonismo ahora no era de ellos, ni tan siquiera del sindicato, sino de ¡la lucha de las mujeres!

Y llegó el 8 de Marzo, y las olas se hicieron marea, y bailamos y reímos, y reivindicamos y luchamos, hasta que nuestras infinitas voces se hicieron una y sacamos al pueblo de su letargo. En todos los pueblos de la Zona Sur, la huelga de 24 horas fue la forma de protesta más secundada en sectores como la educación, la sanidad, el telemarketing o los servicios sociales, donde se concentra una gran cantidad de trabajadoras. Las plazas de nuestros pueblos acogieron piquetes informativos y multitudinarias concentraciones, para sumarnos finalmente a la gran manifestación de Madrid.

Las reivindicaciones y propuestas del movimiento feminista han quedado sobre la mesa: la visibilización de las mujeres en todos los lugares de la sociedad, la necesaria erradicación de las violencias machistas, la injusticia de la brecha salarial y de las pensiones de las mujeres, la importancia del trabajo de cuidados y su reparto, la irracionalidad de un consumo que anula nuestra vida y destroza el planeta, la doble discriminación de las mujeres migrantes o la necesidad de mejorar los servicios públicos. Mucho es el trabajo que queda por hacer, pero para afrontarlo esta huelga nos ha hecho más fuertes y libres. Ahora es el momento en el que todas y todos debemos sumar y avanzar en igualdad y justicia para nuestras vidas.

¡¡¡ Viva la Lucha de las Mujeres !!!

Getafe 9 de marzo de 2018
Secretaría de Acción Feminista
Sindicato de Oficios Varios del Sur de Madrid
Confederación General del Trabajo

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