Hoy se ha hecho pública la sentencia que nos da la razón dejando claro que el despido de nuestro compañero Aitor fue por represión sindical, por lo que condena a la empresa a readmitir a nuestro compañero en las mismas circunstancias y pagando los salarios de tramitación.

Como os podéis imaginar las palabras se quedan cortas para definir lo que sentimos después de esta buena noticia. Pero ante todo dar las gracias a todas las compañeras y compañeros que lo han hecho posible.

Para los que conocemos el caso estaba claro cuál era el motivo real del despido, la lucha y reclamación de los derechos de Aitor y sus compañeros. La disminución del trabajo o la reorganización del mismo que esgrimía la empresa para ejecutar un despido objetivo no se sostenían como quedaba claro en la carta del despido. Pero bueno, una cosa es saber todo esto y otra distinta era poder demostrarlo en el juzgado y que allí nos dieran la razón. Pues sí, efectivamente se ha conseguido.

En la sentencia del juzgado número 7 de lo social de Madrid queda probado que Aitor es un «activista sindical» que «es afiliado al sindicato CGT y fue miembro del comité de huelga» y que «advirtió cortésmente a la empresa que el gráfico incumplía el artículo 20 del convenio». Por tanto «ha quedado plenamente aportada» que Aitor solo reclamaba lo que es suyo y de sus compañeros. Todo esto implica que tendría que ser la empresa quien demostrase que no despide a nuestro compañero vulnerando sus derechos fundamentales, pero la empresa «no ha aportado la documental requerida por el juzgado» y también que «la vaga carta de despido, que genera indefensión, ha sido además plenamente contradicha en el acto del juicio».

Esperamos que la empresa cumpla inmediatamente la sentencia y que se siente a negociar los incumplimientos del convenio que hemos estado denunciando. De otro modo que les quede claro que les enfrentaremos con todas nuestras fuerzas.

No nos olvidamos del delegado de personal y su sindicato SAAFF que se han dedicado a facilitar este despido y a ensuciar (cuando le ha interesado) o robar (ahora que se le ha terciado así) el trabajo sindical de nuestro compañero. No nos cabe duda que los trabajadores de la UTE Maniobras SAV sabrán valorar estos hechos y decantarse por un tipo de sindicalismo u otro, demostrando que, aunque muy utilizada, la frase «la lucha es el único camino» es cierta, al igual que lo es «si luchas puedes perder, pero si no luchas estás perdido».

Sindicato de Oficios Varios del sur de Madrid de CGT